
Baila sobre mi cuerpo; pálido y muerto.
Yo fui la que quiso jugar tu juego
y perecí en el intento.
Malos hábitos y una sonrisa que evoca a la lujuria
Tu aliento sobre mi nuca y una botella de veneno
Que jamás debí destapar.
Es el ácido de tu pensamiento que corroe mis entrañas
Ensoñaciones absurdas y en mi comida matarratas.
Dame una noche más la llave de tu cuerpo,
soy adicta a la sangre de tus besos
Soy adicta a lo que conlleva ser tu puta,
Dime que mañana será diferente,
No me importa.
Acepté el hábito de tu impertinencia
me arrogé al sepulcro de tu demencia
Me gusta que después de todo me mires
con indiferencia.
Hoy no vivo si al despertarme
no está la marca de tu cuerpo enredado en mi regazo
Se que algun día seré como tú,
Te arrastraré al abismo de tu propia sátira,
Fuera de lo normal.
Se que algun día voy a matarte.
Pero no importa.
Hoy soy adicta a tu veneno,
a la acidez de comerme tu corazón de acero.
Seré yo quién baile esta noche
y te haga perder la razón.


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